El perfeccionismo puede acompañarte con una voz constante que exige más, mejor y sin errores. Ese esfuerzo por controlarlo todo suele ir unido a ansiedad, agotamiento y una autoestima muy frágil. En terapia se trabaja para entender el origen de ese patrón y aprender a relacionarte contigo mismo con mayor compasión y realismo.
¿Qué suele aparecer en este tipo de terapia?
Muchas personas con perfeccionismo viven atrapadas en una exigencia interna muy alta, que puede llevarles a procrastinar, rendirse ante la mínima dificultad o sentir que no valen lo suficiente si no cumplen unas normas imposibles. Esto puede afectar al trabajo, el estudio, la vida personal y la relación con el propio cuerpo y la mente.
La terapia ayuda a cuestionar esa lógica de “si no lo hago perfecto, no sirve” y a reconocer que el valor personal no depende de la productividad ni del rendimiento.
Trabajamos la crítica interna y el bienestar emocional
Acompaño a identificar pensamientos automáticos, patrones de autoexigencia y situaciones que activan esa sensación de insuficiencia. También trabajamos la regulación emocional, la tolerancia a la frustración y la capacidad de aceptar errores sin convertirlos en evidencia de falta de valor.
La meta es recuperar una relación más amable y estable contigo mismo, que te permita actuar con mayor libertad y menos presión.
Terapia personalizada
La terapia puede realizarse presencialmente en Madrid o online. Al principio se realiza una valoración para conocer tus modos de funcionamiento, tus señales de alerta y los objetivos concretos que te gustaría lograr.
Cuando la autoestima y el perfeccionismo están muy ligados a la ansiedad, también suele ser útil trabajar el miedo al error, la comparación social y la dificultad para poner límites.